17.07.10

Sincera generosidad

Hace ya casi tres semanas conocí a Raisa, una jovencísima blogger que escribe muy bien y que, además de tener una curiosidad y sensibilidad extrema por todo tipo de cosas que ya no le interesan a la mayoría de la gente joven, le apasiona la moda. Raisa y yo nos cruzamos en este infinito mundo de redes en un vértice concreto y así, espontáneamente creció nuestra admiración. Debo reconocer que desde que me hice adicta a su blog pensé que era mayor  y me llevé toda una sorpresa cuando, después de citarnos en un café de Miraflores, me contó, entre otras cosas, que solo tenía 19.

Nuestra conversación queda resumida con mucha “objetividad” (si es que se puede hablar de ella cuando escribes desde tu punto de vista) en un post que ella a titulado:

“Mona no tiene personalidad”

Querida Raisa,

Muchas veces la gente de mi edad o mayor aún que yo, me pregunta por qué me gusta tanto estar y compartir mi mundo con gente tan joven. No padezco de ningún síndrome de Peter Pan ni cosa por el estilo, tampoco muero desesperadamente por rodearme de efebos ni de vírgenes. Es más los encuentro aburridos. A mi lo que me gusta es la gente como tú, así tenga 15 o 18 o 95. Con el cerebro bien amoblado, con ideas propias y frescas, con una voz clara y fuerte -no literalmente-. Y sé que a medida que pasen los años serás aún más interesante y fascinante.

Soy solitaria -mucho, creo que cada vez más-, pero a veces venzo mis temores, mis propias frustraciones, mis propias angustias y salgo a la calle, a dar una mirada, y a esperar con nerviosismo a una persona nueva sentada en un café. Estas escapadas a la realidad a veces me decepcionan (como a todos), pero otras veces (creo que son las más) me llevó tremendas y gratas emociones cuando me doy cuenta de que él que está enfrente es un mundo fascinante y por descubrir. Eso reconforta mi  oscuro espíritu y me da fuerzas para seguir, para no sentirme tan sola y para llegar a mi casa, mirar el techo y pensar que conozco maravillosas islas, continentes, mundos, universos y que si quito toda la basura mental que a veces nubla mis ideas, puedo sentir a esos lugares invisibles (recordando a Calvino) muy cerca de mi corazón y de mi espíritu (si tengo, aunque parece que no. ja!).

Todo este bla bla bla para agradecerte un post tan sincero y tan tuyo, pero mío. No abro mi corazón con todo el mundo y tampoco soy tan verborreica como esa noche. Me sucede solo con gente con la que conecto al instante porque existe una ley básica que rige mi animalidad, se llama instinto, y pocas veces me falla. Concuerdo con Lucía Cuba que te espera -y vislumbro para ti- un futuro brillante.

La biblioteca de mi hogar te espera cuando quieras.

Cariños sinceros,

Mona

Share
5 Comentarios_
21.06.10

//VEDA_//

Me encanta este fotoshot de Veda* porque toca un tema sensible y de actualidad. En estas fotos encuentro un interesante  contraste entre la cara cubierta y el cuerpo descubierto y supongo que para muchos musulmanes será una afrenta a su cultura. En el mundo árabe, una mujer debe llevar todo el cuerpo cubierto, incluyendo la cara y el pelo para respetar la hiyab, ley que ha ido cambiando con el tiempo y que hoy obliga a las mujeres de muchos países del mundo islámico a cubrir la totalidad de su cuerpo, además de estar relegadas al ambiente doméstico.

Imagino que a  Lyndsey D. Butler, la diseñadora detrás de la marca, le pareció lo suficientemente contundente e irreverente usar un pañuelo a modo de velo islámico mientras las modelos posan con el cuerpo descubierto marcando la figura y transformándolo en un objeto de deseo.

Ahora que Francia, España y otros países de Europa se enfrentan a la aprobación de la nueva legislación que prohibe el uso del velo islámico en lugares públicos y en cualquiera de sus formas, me pareció pertinente compartir con ustedes está campaña. Hay muchas sutilezas en este tema: muchas mujeres musulmanas que viven en Occidente lo consideran una muestra de fe y de entrega a dios (respetando el principio coránico de la hiyab) y por eso se sienten orgullosas de portarlo. En cambio para otras, es una obligación impuesta por los varones de su familia apelando a una hiyab mal entendida que convierte al género femenino casi casi en un objeto.

Sin embargo, lo mejor es informarse y saber como se ha transformado la indumentaria femenina islámica para entender su futuro y su nuevo destino.

______________________________________

* Veda es la marca de Lyndsey D. Butler. Su propuesta se centra en el uso del cuero y otro tipo de pieles explorando con patrones nuevos las tradicionales chaquetas de cuero, típicas del mundo vaquero, tanto del Sur como del norte de América. Esa inspiración en su trabajo apela a sus infinitos viajes entre su rancho de Texas, lugar donde nació y Argentina, el país en el que vivía la mitad del tiempo.

Share
4 Comentarios_
14.01.10

Loft: una reflexión sobre el lujo

DSC_0230

Vivo en un departamento nuevo, blanco, luminoso, encumbrado en el piso 14 de una esquina “exquisita” de esta ciudad. Desde mis dominios diviso la bahía casi entera, veo ponerse el sol -cuando las nubes lo permiten-, escucho rugir a Lima y veo titilar todas las noches las miles de lucecitas que destellan desde todos los distritos de esta enorme ciudad. Si me aburren los techos y el mar puedo dirigir mi mirada al verde del Club de Golf, ver las caminatas pausadas de los golfistas y decirme casi todos los días mentalmente que nunca imaginé que el Golf de San Isidro tuviera estanques.

Quienes lo visitan quedan maravillados con la vista. Con la blancura de las paredes que contrasta con el verde y el mar. Con el acero y la piedra. Pero todo eso no significa nada. Todo eso es un esnobismo lujoso y pretensioso. De por si construir un edificio de lofts modernos me parece ya una cosa absolutamente presuntuosa. Un verdadero loft es un espacio con historia que ha sufrido las modificaciones propias del paso del tiempo. Un espacio que surge de necesidades concretas donde los usos anteriores se revelan en las texturas y los materiales, en las dobles alturas, en los espacios abiertos. Un loft “expresa su profundo respeto por el pasado urbano y la arquitectura de la ciudad”. (1) En definitiva, es un lugar con historia que además tiene estrecha relación con un específico estilo de vida asociado, en sus comienzos, a la vida de “ocupa” y artista under con bajo presupuesto -sin calefacción ni agua corriente, pero con una fuente de luz maravillosa para poder pintar y todo el espacio para crear grandes lienzos-. O sino pregúntenle a cualquiera de los expresionistas abstractos norteamericanos de los 50 o a los vampiritos y artistas que merodeaban y frecuentaban “The Factory“, el loft más famoso de toda la historia, ubicado en el 231 de East 47th Street, y pintado de plateado por su propietario Andy Warhol.

DSC_0233

Pero desengañémonos, mi loft es una oda al banal y frívolo lujo. Un lugar concebido para ser fotografiado, pero no habitado. Tanto así que entre mis largas jornadas laborales y la incompresión del espacio nunca colgué cuadros ni lo hice mío. Es un lugar frío e impersonal en el que nada esta pensado para tener calidad de vida: Una cocina enorme donde no se les ocurrió crear una barra para sentarse a desayunar o a acompañar al que cocina. Unas conducciones de agua que lo único que dan son problemas: se rompen las tuberías de aguas negras en pleno lobby, los baños se atascan casi a diario, el piso de madera flotante no da más que guerra, salen más grietas de las normales por el proceso de asentamiento del edificio en el terreno, los acabados no son del otro mundo (cosa que a mi no me molestaría si no te lo vendieran como el superproyecto y la relación calidad-precio fuera equitativa), todo el ruido de la ciudad parece dormir conmigo, cuando lo lógico es que de haber pensado un poco en las personas que lo ocuparían, las mamparas deberían tener doble cristal para aislar el dormitorio -por lo menos- del ruido. En verano es un infierno y no se instaló aire acondicionado ni sistema de calefacción. Y eso es solo el comienzo. Desde el punto de vista de diseño se han marginado a los viejos, a los ancianos, a los enfermos y discapacitados: las rampa de la entrada esta lejos de la puerta, en el estacionamiento omitieron rampas de acceso a la zona de los ascensores y luego tuvieron que adicionar unas improvisadas y poco funcionales, la azotea casi no pasa las inspecciones reglamentarias porque estaba mal hecha. La piscina cubierta y climatizada ha funcionado poquísimas veces, primero tenía fuga de agua, luego el sistema de calefacción no funcionaba y no mencionaré el sistema de iluminación de la misma. La cascada de agua de la entrada funcionó a lo sumo un mes, y ahora lo que se encuentra el visitante que accede por la puerta de vidrio es una pepelma descolorida y venida a menos. Y así podría quedarme horas enumerando las cosas desagradables de este lugar que según la revista Luhho es uno de los sitios it de Lima. JA! Yo alucino de colores!

Y toda esta situación me hace pensar en uno de los diseñadores más potentes y reflexivos de la historia del diseño italiano, hombre convertido en uno de mis dioses y encumbrado al panteón de mis héroes personales, el fabuloso y brillante Bruno Munari que en su libro “Cómo nacen los objetos“(2) tiene una estupenda reflexión sobre el lujo que es como una bofetada inteligente al fútil universo de la ostentación vacía. Lo reproduzco aquí porque quizás sirva para creativos y creadores, para diseñadores de todo tipo y sobretodo porque cierra este post de la forma más inteligente, cosa que yo, un ser sin personalidad no podría lograr.

“El lujo es la manifestación de la riqueza incivil que quiere impresionar a quien se ha quedado pobre. Es la manifestación de la importancia que se le da a todo lo exterior y revela la falta de interés por todo lo que es elevación cultural. Es el triunfo de la apariencia sobre la sustancia.


El lujo es una necesidad para mucha gente que quiere tener una sensación de dominio sobre los demás. Pero los demás si son personas civiles saben que el lujo es ficción, si son ignorantes admirarán y tal vez hasta envidien a quién vive en el lujo. Pero ¿a quién le interesa la admiración de los ignorantes? Quizás a los estúpidos. De hecho el lujo es una manifestación de estupidez. Por ejemplo: ¿para qué sirven los grifos de oro? Si por esos grifos de oro sale un agua contaminada ¿no sería más inteligente, por el mismo precio, instalar un depurador de agua y tener unos grifos normales?

El lujo es pues la utilización impropia de materiales costosos sin mejorar sus funciones. Por tanto, es una estupidez.


Naturalmente el lujo está relacionado con la arrogancia y con el dominio sobre los demás. Está relacionado con un falso sentido de autoridad. Antiguamente la autoridad era el brujo que tenía aderezos y objetos que sólo él podía poseer. El rey y los poderosos se vestían con costosísimos tejidos y pieles. Cuanto más sumido en la ignorancia se tenía al pueblo más rodeada de riquezas se mostraba la autoridad. Y todavía hoy se producen en muchas naciones estas manifestaciones de apariencias milagrosas. A la vez, sin embargo, entre la gente sana va ganando terreno el conocimiento de la realidad de las cosas y no su apariencia.
pan class=”Apple-style-span” style=”font-size:large;”>El modelo ya no es el lujo y la riqueza, ya no es tanto el tener como el ser
(para decirlo con palabras de Erich Fromm). A medida que desciende el analfabetismo la autoridad aparente disminuye y en lugar de la autoridad impuesta se considera la autoridad reconocida. Un cretino sentado en un gran trono tal vez podría sugestionar en tiempos pasados, pero hoy, y sobre todo mañana, se espera que deje para los dirigentes impuestos, los decorados especiales para los mandatorios, los estrados de lujo levantados sobre tarimas de caoba, los oropelas, los graderíos y todo lo que servía para sugestionar.

En fin, quiero decir que el lujo no es un problema de diseño.

* * * * *

(1) Gómez, Lola. “Lofts. Vivir, trabajar y comprar en un loft”. Editorial Könemann. Colonia. Alemania. 2001

(2) Munari, Bruno. “Cómo nacen los objetos”. Editorial Gustavo Gili. Barcelona, España. 2004.

Share
12 Comentarios_
09.12.09

Jardín marino

La influencia de la naturaleza en todo lo que hacemos es innegable. Pero quizás sea el arte, la arquitectura  y el diseño las áreas que jamás ha dejado de alimentarse de la más grande fuente de inspiración con la que contamos los seres humanos: nuestro planeta.

Volúmenes orgánicos, propios de un bosque, como en la obra de Gaudi; retratos  construidos a partir de verduras, como los de Archimboldo; parajes misteriosos como la mayoría de los pintados por los Pre-rrafaelitas; toda la obra “al aire libre” de los impresionistas; los campos de Millet, las naturalezas surrealistas de Dalí y las cubistas de Picasso; por citar los primeros ejemplos que se me vienen a la cabeza me hacen recordar que tenemos un compromiso con esta casa única que es la tierra.

Cada día me preocupa más el tema del calentamiento global y los problemas ambientales. Dos puntos a los que, como especie, hemos colaborado sin ninguna duda. Tampoco me como todos los cuentos de los ecologistas y ambientalistas que zapatean en las cumbres del G8, pero una vez que ellos siembran una duda yo intento corroborarla con fuentes diversas para poder sacar mis propias conclusiones. Y si, sus pataletas me han ayudado a tener una devoción especial por la conservación. Sus pataletas me han hecho modificar un montón de hábitos. Pero no sé hasta dónde mi ínfimo granito de arena ayude a algo o marque la nota que haga la diferencia.

En todo caso, pienso que la responsabilidad es de todos. No lo olviden: si queremos seguir llevando vestidos como estos, de pura inspiración marina, no solo por el corte (que recuerda al wetsuit surfero)  y a un jardín marino (el clásico de arrecifes y flores de colores) hay que tomarse en serio lo del respeto a la naturaleza porque como vamos, los artistas, los diseñadores y arquitectos de este mundo se van pronto a quedar sin la mejor, más sabia, descrestante, apasionante, fascinante e indescifrable fuente de inspiración.

Esto esta bueno!


* * * * *

REFERENCIAS DE HOY

El estilo de vida de los surferos, desde aquí hasta Australia, y su estética llena de brillantes colores


OUTFIT

Vestido > Custo Barcelona + Botines > Vivian Fiedler + Gafas > MNG + Pulseras > Tous, Hermés + Reloj > Tous.

Share
Sin Comentarios_