risk
Hoy no me centraré en la moda. Sólo diré que hacer estas fotos resulto ser una suerte de catarsis. Y que, una de las mejores reglas de estilo que me pudo haber enseñado mi madre es estar satisfecha de lo que soy, de lo que he conseguido y de sentirme plena en esta materia viva en la que habito.
De todas formas diré que las rayas son quizás uno de los prints que más me gustan, y que si son a blanco y negro, aún más. Encontré este vestido vaporoso muy de los cincuenta, con mucho movimiento, pero que tiene ese punto irreverente por el estampado de rayas verticales (que siempre estilizan la figura gracias al juego óptico que producen) y -como siempre se me sale el espíritu rockero- decidí hacer algo diferente con el feeling del vestidito y acompañarlo de unas sandalias glamorosas, pero urbanas. De rock star.
Y jugué con el corazón punkie, una especie de collar que me gusta mucho, (también me lo quise comer) y baile sola. Rock y siempre rock. Es lo que tiene la libertad de sentirse bien con uno mismo. No importa si en principio dos estilos no se llevan o no van. Creo que arriesgarse en la vida y en la moda es un lujo vital.
REFERENCIAS DE HOY:
Experimentales.
OUTFIT:
Aretes de estrellas > Tous + Vestido a rayas > Mango + Sandalias abotinadas > Vía Uno + Pulsera de cuero con remaches Vintage + Reloj de acero > Dona Karan











